El Origen del culto a la Virgen de la Candelaria
Cuentan que por el año de 1781, en los alrededores de la villa de Puno, los pobladores enfrentaban un inminente estado de sitio y se vieron impotentes ante las bajas en sus huestes debido a la inferioridad numérica.
Surgiendo la idea en ellos mismos, de sacar la imagen de la virgen venerada en la iglesia de San Juan, en ferviente procesión, con el fin de implorarle protección durante toda la noche.

El fin de semana pasado se iniciaron en Puno las celebraciones en honor a la milagrosa Virgen de la Candelaria; como uno de los mayores símbolos de devoción y religiosidad, mezclado con el misticismo quechua que nuestros indígenas mantienen a través de los años. 
Tradiciones, sumadas a los hombres, mujeres, ancianos y niños que año tras año caminan apretujados unos con otros sin importarles el cansancio y la fatiga.
Uno de los mejores ejemplos, nos es otorgado en la figura de los penitentes. 


